MUJER VIRTUOSA

Ser una mujer virtuosa separada de Dios es una tarea imposible, es con su Santo Espíritu, con el yo mermado, que podemos acercarnos a este estereotipo. Sin Dios somos esa otra mujer descrita en proverbios, la mujer rencillosa, la mujer necia, la mujer insensata que con sus propias fuerzas es incapaz de alcanzar este ideal. Sigue nuestra serie de 22 capítulos y descubre tu verdadero valor a los ojos de Dios

VASO MÁS FRÁGIL

Para toda mujer debe ser un privilegio ser considerada como vaso más frágil, valiosa y delicada a los ojos de Dios, quien la formó para nobles propósitos y solicita para ella un excelente trato. Así como Cristo amó la iglesia y se entregó por ella hasta la muerte, ninguna mujer debe conformarse con un trato menor al que merece (Efesios 5:25 al 29)…