VASO MÁS FRÁGIL

Para toda mujer debe ser un privilegio ser considerada como vaso más frágil, valiosa y delicada a los ojos de Dios, quien la formó para nobles propósitos y solicita para ella un excelente trato. Así como Cristo amó la iglesia y se entregó por ella hasta la muerte, ninguna mujer debe conformarse con un trato menor al que merece (Efesios 5:25 al 29)…